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miércoles, 10 de octubre de 2012

La sorprendente habilidad de Mr. Pock- 1ª parte

Mr Pock era un señor cualquiera. Desde pequeño tuvo que utilizar gafas. En aquella época, las gafas no tenían un diseño muy atractivo, más bien lo contrario. Mr Pock escuchó toda su infancia los motes gafotas y cuatro ojos, aunque éstos terminaron por serle completamente indiferentes. Las gafas eran amigas y aquellos niños, no.

Con 18 años, Mr. Pock conoció a una chica común que también llevaba gafas con la que entabló relaciones. Cuando se sintió preparado, dieron el paso de casarse. Mr. Pock era un lector voraz y todas las noches tenía la costumbre de leer en el salón antes de ir a dormir, algunas páginas del libro que tuviera empezado.
Su mujer se iba a la cama siempre primero. Ella era más de televisión que de libros. Sin proponérselo, ambos habían desarrollado esa rutina nocturna, que no parecía molestar a ninguno de los dos.

Mr. Pock trabajaba como vendedor a puerta fría. Con la crisis y los ajustes, se vió obligado a echar más horas recorriendo la ciudad a pie. Era un trabajo duro y de pocos reconocimientos, pero Mr Pock estaba acostumbrado a escasos halagos. Aquel otoño, por las noches empezó a estar más cansado de lo normal, aunque no quería renunciar a su preciado hábito de lectura nocturna.

La primera vez que se quedó dormido en el sofá, con el libro abierto encima de su pecho y las gafas puestas, Mr. Pock descubrió algo sorprendente.

Con las gafas puestas podía enfocar mejor en sus sueños. Podía verlo todo. Los sueños parecían hasta más grandes. Esa primera vez  todos los colores de los que se componía ese sueño aparecieron más nítidamente e, igualmente, las caras de las personas que pululaban en él.
Aquellas personas parecieron notarlo, porque le miraban y sonreían. Mr. Pock se fijó  en un niño pequeño con gafas que estaba leyendo un cuento. El niño estaba absorto en la lectura y no le prestó atención. Leía Moby Dick. Mr. Pock se acercó a él y el niño levantó la vista, detrás de aquellos cristales gruesos incrustados en una fornida pasta negra.

Mr Pock le preguntó su nombre y el niño respondió Martín .

Mr Pock le invitó a un helado de sueño, que compró en el carrito de helados que había en aquel parque que estaba soñando.

Pasearon rodeando el lago de sueño y hablaron de libros. Martín le dió la mano y se la apretó con fuerza. Mr. Pock le miró con cariño y descubrió un pequeño lunar en su mejilla derecha. Pensó que su mujer también tenía un lunar en ese mismo lugar.

Mr. Pock se despidió de Martín tras varias horas, prometiéndole volver a visitarle y llevarle algunos cuentos. Era una tarde de verano muy agradable la que hacía en aquel sueño, pero tenía que irse. Miró el reloj de sueño y pensó que su mujer estaría esperándole en la cama.

Mr. Pock despertó en el sofá de casa. Seguía con las gafas puestas y el libro abierto sobre el pecho. Podía recordar cada detalle de aquel sueño, porque lo había visto con claridad. Empezó a entender por qué hasta entonces todos sus sueños eran borrosos y difícilmente recordables: en ellos nunca habia llevado sus gafas.

Mr Pock se fue a la cama, donde le esperaba su mujer, profundamente dormida. Pensó que aún no le contaría nada de aquella sorprendente habilidad. En ese momento fue consciente de que había dejado de ser un hombre cualquiera.

Durante las noches siguientes, Mr. Pock continuó usando sus gafas para enfocar mejor en sus sueños. Así siguió conociendo mejor a Martín, llevándole cuentos de sueño y pasando horas agradables en aquel parque de sueño donde siempre era verano.

Martín le recordaba mucho a él. Era un niño que no tenía muchos amigos humanos, solo amigos escritos y releídos una y otra vez. Martín siempre le cogía de la mano y le apretaba con fuerza. No te vayas ya.... le decía todas las noches cuando Mr. Pock consultaba el reloj de sueño y tenía que marcharse a la cama con su mujer.

Un día, la mujer de Mr. Pock le dió una noticia sorprendentemente feliz: estaba embarazada.
Esperaban un bebé para el mes de agosto.


Foto: modificada sobre la original en revoltillodecosas









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